Hoy después de hacer zapping por la televisión me
he parado en determinado canal dedicado a dibujos animados. Es algo que me
parece interesante en ocasiones haciendo una lectura más allá de la simple
historia por varios motivos.
El primero es poder apreciar el trabajo realizado
en algunas series de animación que desafortunadamente pasa desapercibido por el
mero hecho de considerar que este tipo de series solo sirven para entretener a
niños pequeños (hay muy buenos trabajos en series de animación), digo algunas
ya que no todas las series son dignas de verse, como dice el dicho popular, en
todas las casas cuecen habas y el negocio de la animación no iba a ser menos.
El segundo motivo es apreciar el trasfondo de
estas series. Estas series están dedicadas a un público infantil y es por ello
que forman parte de la educación de las generaciones futuras. Muchas de las
series están mal planteadas y tienen un mensaje que los niños no deberían tener
como ejemplo como puede ser el aburrimiento en clase, armar, la vida sin
esfuerzo y estereotipos similares. Lo más curioso es ver como algunos de estos
estereotipos que son usados con facilidad abundan en nuestra sociedad, puede
que echemos la culpa a la educación (que tendrá su parte), puede que echemos la
culpa a la educación de los padres (evidentemente muy importante) pero los
estereotipos entre las series y la vida real están calcados y no creo que sea
coincidencia.
Llegados a este punto me parece que sería
importante que la sociedad se planteara no solo que tipo de televisión
preferimos ver, que al fin y al cabo la televisión se inventó para entretener,
si no que tipo de televisión se debería dar. Cuando yo veía series de pequeño
la mayoría de la series fomentaban el compañerismo, el trabajo en equipo, el
esfuerzo...Todavía recuerdo series como Los autos locos donde siempre perdía
quien hacia trampas o Basket Feber donde ganaba la honestidad fomentando el
buen juego y la deportividad. En contraposición hoy en día he visto múltiples
series en las que se parte de que se
suspenden las notas o que hay que estudiar demasiado para aprobar, se intenta eludir las responsabilidades o
directamente se da una imagen de una vida placida donde todo está hecho y lo único
que hay que hacer es divertirse.
Como nota final me gustaría recomendar no pasar desapercibidas
las series para poder apreciar las obras maestras de la animación y poder
decidir que series se deberíamos nominar para su no reproducción en televisión.
Al fin y al cabo la decisión sobre los programas que se emiten es de la
audiencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario